Cuando ya me iba a marchar, mi amigo Jimy me acompaño hasta la puerta de su casa, abrazándonos los dos para despedirnos,
— Recuerda que siempre que me necesites, me tendras aqui, no te preocupes ahora por nada, cuida a mi niño y cuidate mucho tu — me dijo mi amigo
Después de despedirme de mi amigo, decidí que necesitaba dar un paseo antes de volver a la casa donde yo vivía con Aaron, ya que necesitaba aclarar un poco mis ideas sobre lo que yo estaba haciendo con mi vida, mientras acariciaba mi vientre con mis manos. Cuando llegué a casa, Aaron me recibió con el ceño fruncido y...