Ashley recibió la información detallada sobre el horario de visitas de Angelo a Arnold. Mientras revisaba el documento, un suspiro escapó de sus labios, reflejando la frustración que aquella noticia le provocaba.
«De nuevo tú», pensó con cansancio y deseando que el mismo Angelo desistiera de la idea de ver a su hijo.
Pero sabía perfectamente que una vez ambos se conocieran, lo mejor sería que Angelo se mantuviera presente en la vida del pequeño Arnold. Odiaba la idea de que su hijo se encariñara con el hombre y viniera él un día y simplemente desapareciera, dejándole el corazón destrozado. Si llegaba a hacer algo como eso, nunca se lo...