—Me siento extraña.
—¿Por qué?
—Es que estar sin los niños es…
—Estarán bien, Ashley. Mi hermano y su esposa lo cuidarán. Tranquila, ¿sí?
—No dudo de eso, es lo que los voy a extrañar.
—Yo también, cariño. Pero es justo que tengamos un momento a solas, los dos.
La mujer sonrió, por supuesto, que quería estar a solas con su esposo, era solo que se sentía un poco melancólica. Era inseparable con sus niños y estar sin ellos la hacía sentir extraña, como si le faltará algo y, efectivamente, así era. Le faltaba lo más importante, sus hijos. Pero realmente estaba exagerando, ya que solamente sería un fin de...