Narra rose
Max se había marchado, dejándome el alma herida, habían pasado dos meses desde que lo vi partir aquella noche, llore y le suplique al silencio verlo volver, pero a veces el universo se hace de oídos sordos, nos había costado mucho estar juntos, desde que firme ese acuerdo mi vida había cambiado, mi jefe el terrible diablo, se había convertido en el amor de mi vida, reconozco que no soy ni seré una mujer fácil, mi carácter es bastante difícil, pero debía ser así, sino el señor Duncan hubiese jugando la pelota conmigo y eso no puede ocurrir.
Nuestro pequeño ya tiene dos meses y diez días, no...