Salgo corriendo de mi cubículo, directo al baño, al llegar aquí me permito llorar, lloro por mi, por ser tan tonta e ilusa, por mi madre que ya no esta, por creer en ese desgraciado, le había dado lo mas preciado de una mujer y el me boto como trapo viejo después de usarme, pero no lo tendrá fácil, jamás me he rendido con ningún golpe que me a dado la vida, así que este tampoco, con perder a mi madre bastaba.
Salgo del baño luego de lavarme la cara, me dirijo al departamento legal
—Buenos días señor Derek, vengo por el contrato y el acuerdo prenupcial.
—Buenos días preciosa...