Desde que llegamos a New York, Max me trataba de la mejor manera posible, a veces pienso que cree que si me caigo me voy a romper, como una muñeca de cristal, se estaba portando de maravilla, incluso era amoroso y detallista, todos los días me regalaba un ramo de rosas preciosas, éramos un matrimonio enamorado y esperando un lindo bebe.
Mi humor empezó a cambiar después de los seis meses, el primer trimestre de mi embarazo, no había sentido ningún tipo de síntomas, solo hambre y algo de sueño pero jamás espere que luego de varios meses todo cambiaria, todas las mañanas me levantaba a vomitar, luego pasaba el...