Mi cerebro estaba maquineando un plan, le daría a la periodista su propio veneno, no me gustaba que se metieran en mi vida, ni mucho menos levantar falsas calumnias en contra de mi familia y mi esposa, aunque eso era culpa de mi madre, ella se ofreció a publicar, sin comprobar la información, voy directo a la casa de Maritza, allí estaba mi residencia actual, quería estar en lugres donde su `presencia se sintiera, me estaba volviendo loco.
Corro al cuarto de baño y me doy una ducha rápida, necesitaba llegar antes de la hora de almuerzo a la oficina de la periodista, salgo buscando uno de mis trajes, me...