En el castillo de la manada Blacach, se estaba organizando la boda del alfa Alan y su mate Sara, desde el balcón Alan observaba cómo un grupo de unos cuarenta hombres se acercaba a caballo, sonrió al reconocer a su buen amigo Evander.
Evander es un hombre de casi dos metros de altura, cabello dorado, y unos penetrantes ojos verdes, a sus treinta y cinco años poseía una figura musculosa y envidiable, era un lobo solitario, serio, discreto, poderoso y admirable guerrero, al que apodaban el gran lobo fiero, también era conocido por ser sanguinario, cuando visitaba alguna aldea las mujeres más osadas lo miraban con atrevimiento y deseo, en todas las tierras del Norte tenía fama de mujeriego, junto su hermano Bruno y su amigo Leno.
Evander cabalgaba siempre con su hermano Bruno un joven de ojos verdes, mirada cautivadora, valiente, que le gustaba hacer bromas y siempre mantenía una sonrisa en la boca, también con su amigo de la infancia Leno, un hombre de apariencia física llamativa de ojos color miel, su temperamento es agradable y conciliador, que vive en la manada de Canon, luego de cumplir la mayoría de edad se unió a los hermanos en la lucha por las tierras del norte.
Alan miraba por el barcón cuando aparece su hermana Marie, una hermosa rubia de ojos azul celeste, quien era su adoración.
Marie se asomaba para ver quiénes eran las alfas que habían llegado. “¿Quiénes son?”
“Evander, Bruno, Leno y sus guerreros, los invité a mi boda.”
Marie mirando hacia los guerreros que entraban por el portal, suspiró al ver a Bruno.
En ese instante, los cascos de los caballos retumbaron contra las piedras del suelo en la entrada del castillo, el ímpetu y la fuerza de esos guerreros hicieron que todos los que se encontraban allí, dejaran sus labores para mirarlos con admiración y temor.
"voy a recibir a mis invitados, avísale a Sara, le gustará saludarlos." Dice Alan, quien en pocos segundos llegó hasta donde se encontraban sus amigos, le provocaba risa ver a la gente bajar la cabeza al paso del gran lobo fiero.
Evander al ver a su amigo, levanto la mano a modo de saludo y de un salto bajó de su caballo Dark, estrechó la mano de Alan, lo jalo, le dio un fuerte y emotivo abrazo.
Leno bromeo con una amplia sonrisa. “Alan, tus gentes parecen asustadas a nuestro paso.”
Alan soltando una carcajada. “En pocos días perderán el miedo”.
Evander con la seriedad que lo caracteriza dice. “Aquí nos tienes, dispuestos a asistir a tu boda, ¿dónde está la futura luna de tu clan?”
Aquí estoy, nos alegra que hayan llegado a nuestra boda.” Dice Sara con una sonrisa agradable.
Evander Observó a la bella mujer de cabellera rubia, ojos verdes y sonrisa tranquila, con voz gruesa dice. “estas hermosa Sara, ¿cómo te encuentras?”
Sara fue a responder cuando escucha.
“Sara, te lo dije hace años que tu belleza sería un peligro para algún ingenuo lobo y mira quien cayó en tus manos.” Dice Leno con una enorme sonrisa.
Sara soltó una carcajada, con voz mimosa dice. “¿Encantada de volver a verte, primo?”.
“¿yo tampoco me explico como una belleza como tú, puede ser mate de este gruñón?” dice Bruno acercándome al grupo y mirando a Alan.
Sara mirando a su prometido sonrió.
“Ahora entiendes por qué cuando sentí tu aroma quise formalizar rápidamente nuestro matrimonio" dice Alan atrayéndola hacia el por la cintura.
Sara mimosa le dio un tierno beso.
"¡Buenas tardes, caballeros!" saludo Marie situándose junto a su hermano.
Bruno observo a la joven menuda, de ojos azul celeste, cara de ángel y el vestido verde que se ajustaba a su cuerpo esbelto, con una sonrisa burlona dice. “Encantado de verte nuevamente Marie, has cambiado mucho, donde quedaron las largas trenzas”.
Detrás de ellos se oía un poco de revuelo, alguien discutía, Alan se percató de que Evander no apartaba la mirada del sitio.
Marie una sonrisa tierna y voz coqueta responde - “Si mal no recuerdo la última vez que nos vimos, tú te lanzaste al lago a rescatarme.”
Bruno: con una sonrisa encantadora y voz sarcástica dice. “tenía dos opciones, lanzarme al agua y salvarte o dejar que te ahogara, después pensé en el amigo de mi hermano, no tuve más remedio que tirarme al agua.”
Marie al escucharlo cambio la expresión de su cara, con una mirada amenazadora dice. “si no querías hacerlo, no te hubieras metido al agua, yo hubiera buscado la manera de salir.”
Bruno soltó una carcajada para decir. “Marie, te recuerdo rellenita con tus trencitas subiendo a los árboles y embarrada de tierra junto a los demás chicos, cuando te salvé en el lago me agradeciste con un beso lleno de barro.” Al ver la rabia que reflejaban sus ojos continúa. “Aunque ahora tengo que admitir que te has convertido en una auténtica belleza, y que cualquier hombre estaría dispuesto a soportar tus besos con barro”.
“Cualquier hombre estaría complacido con mis besos, tranquilo que un hombre como tú no despierta en mi un mal pensamiento.” Responde Marie muy enfadada.
Alan sorprendido por la actitud de esos dos, toma el control de la situación. “ustedes dos dejen de discutir, parecen que ninguno de los dos han madurado.”
Marie furiosa se da la vuelta y empieza a caminar hacia el castillo.
Mientras en el patio todos los ojos estaban pendientes de la conversación entre los guerreros que llegaron, Evander fijó su mirada en una mujer que acababa de salir, su aroma a flores silvestres se le metió por las fosas nasales, ella se había situado detrás de Alan y Sara; en un principio, cuando salió Sara a saludarlos, escuchó voces dentro del castillo, entre esas voces había una que lo aturdía, pero después se concentró en sus amigos, luego su corazón se paralizó cuando vio aparecer a la mujer con los ojos azules más espectaculares que nunca había visto.
“Encontramos es nuestra mate, esos ojos azules como el mar me tiene hechizado.” Dice Rednave el lobo de Evavder.
“Si! parece que no se ha percatado de mi presencia.” Responde Evander sin apartar la mirada de su mate.
“Su aroma me hace recordar las flores silvestres más hermosas de la pradera, busca la forma de acercarte y márcala.”
Evander responde mentalmente sin cambiar la expresión en su rostro. “tranquilízate, no podemos asustarla, no puedo márcala si ella no lo desea, recuerda que somos lobos solitarios”.
Rednave protesta molesto. "Solitario tú, yo la necesito y no estés viendo otras faldas, está vez no lo eches a perder."