La gente del pueblo corría enloquecida, algunas casas ardían y nada podían hacer sino esperar a que el fuego devorará lo poco que tenían, los soldados de Alan consiguieron terminar con los atacantes que aquella noche habían ocasionado la desolación, algunos aldeanos comenzaron a señalar a las muchachas como responsables de todo lo ocurrido, decían que habían escuchado preguntar a aquellos sureños por los nietos de Arthur.
Magnus Dolido, con Nick entre sus brazos, rugió. “Escúchenme, al primero que yo oiga decir que las culpables de todo esto han sido ellas, se las tendrá que ver conmigo.”
Emma: estaba en trance solo murmuraba una y otra vez. "Todo es culpa...