CAPÍTULO 52:
Allison Thompson finalmente abrió los ojos, parpadeando lentamente mientras su mirada dorada se ajustaba a la luz de la habitación.
¡Al darse cuenta de que estaba en el hospital, una oleada de confusión y desesperación la invadió!
Doña Dayan Howard estaba sentada a su lado, con los ojos llenos de preocupación.
—Allison, querida, ¿cómo te sientes? —preguntó doña Dayan con voz suave, colocando una mano cariñosa sobre la de Allison.
Esa mujer de cabello castaño corto, parpadeó varias veces, tratando de enfocar su mente nublada.
Luego, con un suspiro tembloroso, miró a doña Dayan con ojos llenos de angustia.
—Tía Dayan, necesito su ayuda. No puedo vivir sin...