CAPÍTULO 50:
Isabella seguía sumida en una profunda tristeza.
Las palabras que acababa de pronunciar resonaban en su mente, recordándole el dolor de su pasado.
Evelyn la abrazó con fuerza, sintiendo el peso de la angustia de su amiga.
—Isa, escúchame —le habló Evelyn con voz pacífica y comprensiva—. Tienes que dejar de castigarte por lo que pasó. Todos cometemos errores. Tú eres una persona increíble, mereces ser amada y encontrar la felicidad. No dejes que el pasado te impida vivir el presente.
Isabella asintió con la mirada perdida, tratando de encontrar consuelo en las palabras de su amiga.
Sin embargo, el nudo en su garganta y el peso en...