Punto de vista de Elle
Damon dejó de lavarme el cuerpo y clavó su mirada en mí, desesperado por confirmar que había escuchado bien. “¿Una profecía?”. Su rostro mostró el mismo asombro que el mío horas antes. Cogí el champú de la estantería, me eché una pequeña cantidad en la mano, levanté los brazos hacia su cabeza y sentí un cosquilleo en mi pecho al rozar el suyo.
Un gruñido grave resonó entre los labios de Damon y sacudió nuestro mundo. Su v*rga rozaba mi muslo con cada movimiento, lo que me hizo estremecer de deseo. Sus fosas nasales se ensancharon y su respiración se hizo más profunda a medida...