Punto de vista de Damon
En cuanto mi pie atravesó el umbral de mi puerta, una lujuria abrumadora empezó a desbordarse. Mi v*rga se vio empujada hacia delante por los sutiles indicios de la excitación de Elle que se arremolinaban en el aire. Mis garras se alargaron y las deslicé sobre la delgada tela de su vestido sin que opusiera ninguna resistencia. Su piel lechosa brillaba en la habitación en penumbra, llamándome como un faro mientras mi lengua exploraba su boca a través de sus sutiles gemidos.
Mis manos la exploraban con desesperación, como si fuera la última vez que nos fuéramos a ver. Me encontraba tan absorto en mi...