La mirada era, muchas veces, un espejo para mostrar aquello que las expresiones bien podían ocultar. En los ojos de las personas, en ocasiones se podían descubrir intenciones y secretos, incluso, universos de emociones ocultas ante el mundo y sentimientos no expresados con palabras. Si la mirada pudiera matar, quizás, en ese momento, Kendrick Godric ya estaría muerto, pues aquellos hielos azules de la Reins Berta, lo miraban fijamente sin atisbo de piedad en ellos.
— Kendrick Godric, se te ha acusado con pruebas, de entrar a los aposentos privados de la princesa Baskerville en Devonshire, e intentar dormir con ella por la fuerza. ¿Tienes algo que decir al respecto?...