—La encontraron sobre la carretera al condado de Baskerville, parece haber sido arrojada de un vehículo en movimiento. Esta muy grave, tiene múltiples fracturas en todo el cuerpo y ha perdido mucha sangre. — dijo uno de los paramédicos.
—Chiara Cervantes. — leyó la enfermera. — ¡Bien, llévenla a la terapia intensiva para atenderla o la perderemos! — gritó la mujer apresurándose.
Chiara apenas alcanzaba las brillantes luces que estaban sobre ella. Todo el cuerpo le dolía tanto, que no tenía fuerzas ni siquiera para gritar. Eduardo la había arrojado desde la camioneta en movimiento, pero había logrado sobrevivir. Haría pagar a ese maldito traidor por lo que le había...