—Señor, la princesa se ha desmayado, y ahora la está viendo el doctor López. — informo una sirvienta.
Henrick dejo a la joven monja en los brazos de otro sirviente.
—Llévala a una de las habitaciones de invitados, veré que el doctor López la revise, y ustedes. — dijo mirando a las sirvientas. — Cambien sus ropas por algunas prendas secas, apresúrense. — ordenó. Y corriendo tras de la sirvienta a la habitación de su madre, subió las escaleras angustiado por Bernadette.
Entrando en la alcoba, Henrick vio que el doctor López guardaba sus cosas dentro de su maletín médico.
—Ah su joven alteza, me alegra verlo, dejemos que la...