Kiara salió del ascensor y se dirigió al auto que los llevaría hacia la mansión de su familia. Su madre y padre hablaban sobre la unión de las dos familias, de lo beneficioso que era que su hija estuviera casada con el hombre más cotizado de los Villarreal y que todo hubiera salido a la perfección. Kiara se sentía como una mercancía que se estaba intercambiando, y eso hizo que el camino a casa se hiciera más largo. Ni siquiera le preguntaron a ella cómo estaba, nada, solamente hablaban de Cloe con orgullo.
Al llegar a la mansión, Kiara bajó rápidamente del auto, no quería escucharlos más, necesitaba buscar a...