—¡Señor, debe firmar para darnos la autorización de poder proceder!— La doctora continúa revisando a Kiara.
—¡¿Crees que hay tiempo para eso?! ¡Haz lo que tengas que hacer ya mismo y si haces mal tu trabajo, te juro que tu vida se arruinará en segundos!— Su grito a todo pulmón hizo que Kiara tomara asiento en la cama, toda asustada y bregando para respirar. Es increíble, sin embargo, su temerosa y a su vez desorientada mirada se dirige hacia el hombre que la mira detenidamente por lo que acaba de suceder.
—¿¡Señora, me escucha!?— La doctora posa sus manos en el rostro de Watson para captar su atención, pero ella...