Llegué a casa como a las 7:30 de la mañana, andaba con todo el sueño del mundo, solo me di una ducha y fui a la oficina, pase buscando un café bien cargado.
—Pensamos que no vendrías hoy — dijo Valentina.
—Hasta llegamos a pensar que te habían secuestrado, pero mira esa cara de sueño que te andas — dijo Natalie.
—Realmente no he pegado la cabeza, solo llegué y me cambié, pase comprando un café para no quedarme dormida.
Levantando el café que traía en la mano
— ¿Ya viste eso? — le dijo Natalie a Valentina.
— ¿Que cosa? — pregunto Valentina.
—Nada de eso, la más pequeña...