— Pero Cómo permitiste que las cosas lleguen a este punto, en una semana será tu boda y estás en éstas dudas todavía, Emir no se lo merece.
Genevieve la fulminó con la mirada.
— ¿Estás de mi lado, o en mi contra? Por qué para ser, mi amiga, dejas mucho que desear.
La miró acercándose a ella, sin quitarle la mirada de encima.
— ¡Espera! ¿Acaso tú? No, no me digas que te has enamorado de mi prometido.
Lavinia se carcajeo al escucharla decir prometido.
— ¿Prometido? Pero si tú, no lo amas. ¿De que prometido hablas?
— Eres una perra, igual que esa que me está quitando a...