NO MAS TRITÓN
Los meses pasaron, tres meses, para ser exacto, Salvatore empezó a trabajar en las empresas con la ayuda de Thiago y Julianne, compartían como la familia que siempre se consideraron.
Salvatore contó parte de su desdichado matrimonio con su sirena, a sus amigos, y todo el tiempo que se dedicó a buscarla, hasta que de pronto el timbre de su celular lo sacó de sus cavilaciones.
— Dime Yerad. ¿Me tienes noticias?
— La encontré señor, está en Turquía.
— ¿En Turquía? Salgo enseguida. ¡Julianne! prepárame un viaje a Turquía lo más pronto posible.
El corazón de Salvatore quería salirse por la boca, la había encontrado.
—...