Chapter 6 El ataque a Secundina

Chapter 6 El ataque a Secundina

El ataque a Secundina

Elián siente que tarda una eternidad en poder dormir, entra su hija abre los ojos se pierde en los ojos cafés de Briseida, se hace a un lado ella toma asiento le acaricia los cabellos.

_Papá, será mejor que se levante.

-Desvía la mirada al techo- diles que bajen, aun me duele todo.

_Si papá. Papá, Calix quiere venir ¿Qué le digo?

_Que no, si algo me pasa no quiero que ustedes peleen por el clan.

- Le da una camiseta- _Les diré que entren los dejaré hablar solos.

_Gracias, pero necesito que te quedes, después de todo eres mi” Alfa”.

_Si papá.

Entran los recién llegados, Felipe se acerca para revisar a su amigo ve la herida en el brazo ya está más cicatrizada, aunque hay partes que aún no cierran, Alejo saca una Tablet va directo al canal de las noticias locales “vecinos de la colonia La Choya siguen consternados por el asesinato de una familia completa, las autoridades ya están investigando”. Elián observa las imágenes consideradas clasificadas por las autoridades locales, los cuerpos desmembrados de todos los integrantes dejando solo las extremidades.

_Algo me dice que nosotros vamos a ser cazados.

_Esta misma noche hubo un ataque en Caborca se dice que un grupo armado hizo frente a unos “narcotraficantes”.

_Crees que los narcotraficantes eran de ellos.

_Totalmente. Lo sé por la magnitud de las heridas infligidas.

_Yo tengo una pregunta ¿si Felipe es Alfa porque no lo atacaron a él y si a Elián?

_Tal vez porque no soy de aquí. Sugiero seguir con el plan original mientras se investiga también estos asesinatos.

_Me parece bien, Elián, amigo, sugiero que se vayan de aquí por lo menos hasta que se calme todo.

_Briseida esta noche avisas y que corran el aullido.

_Si papá, como usted diga.

_Ahora si me disculpan deseo descansar, esperar a que mi herida termine de cerrar.

_Desde el luego, amigo si no te sientes bien no vengas con nosotros, entendemos bien créeme nadie se va a atrever hablar mal de ti o de tu clan.

_Ya veré esta noche. Los acompaños a la salida.

Se llega la noche con ella la luna llena, por ser una ciudad en las faldas del desierto hasta cierto punto se está impuesta a los ruidos de distintos animales sobre todo domésticos, aunque para la salida sur por el zoológico se escucha de animales salvajes con eso los aullidos de ellos se camuflan perfectamente con el bullicio de la ciudad. Como se había acordado se llevó a cabo el plan original yendo vario a los diferentes destinos a pesar de aún no están al cien, Elián fue con el grupo de Felipe, mientras Briseida al estar ya como Lupa no dejó de aullar llamando así a los demás miembros del clan.

Al sureste de la ciudad se encuentra el parque industrial a las afuera en donde aún se puede encontrar grandes extensiones de monte a las once del noche llega el tercer turno de algunas de las maquiladores a las doce sale en segundo, varios camiones de transporte de personal esperan la salida de los trabajadores, los choferes estaban conversando, mientras disfrutaban de una taza de café ignorantes de que eran observados, cuando ve que empiezan a salir los trabajadores varios choferes va a abrir las puertas de los autobuses, uno a uno de las unidades de van llenando se ponen marcha, de las diez rutas ninguna llegó a su destino, los vehículos de emergencia por primera vez en años se movilizaron a gran escala, ambulancias de los forenses hicieron falta, la noche se negaba a irse era como si fuera echo apropósito hasta que por fin la brillante luna se ocultó dando paso al amanecer dejando a todos aún más enojados con ellos mismos por no poder dar con eso salvajes. Felipe y Elián estaban en Yecora cuando se les informó de la situación donde ellos deciden regresar siguiendo el resto del grupo.

Por la tarde ya en la ciudad, se decide esa noche nadie iba a salir por lo contrario irían a los refugios situados en la costa, incluso Briseida iría acompaña del resto, esa noche no hubo víctimas que lamentar. Con el sol de un nuevo día los aviones provenientes de la Ciudad de México con ellos Artemisa y Kadir que ya los espera Secundina, los lleva a la casa, les deja, ya se iba a retirar pero es detenida por la griega una morena clara de sesenta kilos, cabello negro, ojos igual de negros, finas facciones, de mirada penetrante, Secundina no le toma importancia, cruzan un par de palabras, Secundina frunce el entrecejo gira sobre sus talones se sorprende al ver a Elián de golpe, los nervios invaden al Alfa eso hace que Artemisa haga una mueca de asombro, se acerca a la mujer la observa atenta, Secundina ve el brazo maltratado, se pasa los dedos por él, él respinga por el tacto, sus ojos por unos instantes cambia de color, inhala el aroma de ella hace acopio de toda su entereza para no saltar sobre ella, su respiración se agita, eso sí lo notan todos, Secundina cree que es por dolor le suelta le brazo ella alza la mirada se encuentra con unos ojos tan negros que no se sabe dónde se acaba el iris y donde inicia la pupila, inconscientemente suelta un gruñido, ella lo escucha pero no se mueve de su lugar por lo contrario le sostiene la mirada retándolo frunce los labios desde la garganta regresa el gruñido, se inclina hasta llegar a su cuello se acerca a la oreja con todas la intención de marcarla pero su parte racional lo detiene.

_ Gracias por tus servicios, retírate por favor.

- Lo dice con un tono de voz tan grave y profunda que por primera vez las piernas de ella tiemblan- ¿Vas…vas …vas a estar bien?

_Lo estaré, saluda a Emily de mi parte – la lleva hasta el automóvil, se sorprende cuando ella lo abraza-

_ Promete que estarás bien. - Él regresa el abrazo cierra sus ojos, el placer que siente al percibir su aroma es comparable con orgasmo, hace acopio de toda su entereza-

_Estaré bien lo prometo- sin pensar le da un beso en el cuello, sacando un suspiro de ella- _Ahora vete ve a casa

_¿Y bien? – dice sería Artemisa-

_¡Me alegra verlos! – abraza a los dos-

_Kadir será mejor que me dejes sola con el señor. – el turco obedece sin chistar- _Te escucho.

_Ya te dije lo que está sucediendo, aun no damos con el rastro de los asesinos solo ese que me atacó que por cierto es muy fuerte – se toca el brazo- demasiado o ya estoy viejo.

_Para eso me llamaste deja ese tema a mí. Si puede que ya estemos viejos, pero aún somos fuertes, deja eso en mis manos ¿de acuerdo? encárgate de la reunión y de ella.

_En la Sierra Madre, en ese caso a partir de la próxima me estaré encargando de eso.

_Me parece perfecto, ahora háblame de la mortal.

_La acabo de contratar como asistente personal.

_ No insultes mi inteligencia, eso que vi afuera solo pasa cuando se encuentra pareja, después de años te vas a emparejar con una humana que para nada va contigo eres demasiado guapo para ella, pero entiendo bien el porqué de tu decisión no te tuvo miedo, te gruño ¡a ti! – ve que no disimula una sonrisa-

_Sabes que el día que nos conocimos me golpeó. Creyó que la iba atacar me dio un puñetazo en el rostro, cuando la vi esa noche se aterró lo puede sentir, pero también se llenó de valor fue una explosión de aromas todos casi al mismo tiempo por último por unos escasos segundos liberó su aroma dulce.

_¿Dulce?

_¡Uff! Tienes tres semanas para resolver ese problema, porque si a ti te dio ese aroma tenlo por seguro que le va a llegar a otras alfas y creme ello no van a ser tan correcto como tú y lo mejor que le puede pasar es que la maten.

_Si, Darío también me lo advirtió, pero no puedo llegar de buenas a primeras y marcarla.

_Te advierto que Zinerva va a estar presentes lleva años detrás de ti, todo mundo sabe que quiere unir los dos clanes.

Le entrega un paquete con varias fotografías de las escenas de los crímenes.

Secundina se obliga a detener la marcha de automóvil en el primer semáforo, enciende las intermitentes, su cuerpo no puede dejar de temblar, ella misma se sorprende al ver sus manos, recarga su cabeza en el volante, jadea al recordar la voz de Elián y lo cerca que lo tuvo, el beso en cuello la hacen soltar un grito de emoción.

_¡Por todos los cielos que hombre! Tranquila, tranquila, es tu jefe, jamás va a poner sus ojos en ti – alza la mirada al espejo retrovisor- _ Además no eres digna de un hombre como él y de ninguno.

Se llega la tarde de nuevo todos salen incluyendo a los recién llegados, siendo Artemisa quien esta vez haría pareja con Felipe, Elián iría hacer una visita no como hombre si no como lobo, al llegarse la hora su metamorfosis se lleva a cabo esta vez en cuatro patas. Llega a cierta casa de interés social, se esconde en el patio de trasero de una casa abandonada, se echa atento a los sonidos ajenos a la zona, la noche está fresca se nota que el otoño está por llegar, cierra los ojos quedándose en vigilia, no tardaron en escucharse los aullidos no solo de los perros caseros, sino también de los otros lobos decide ponerse en dos patas salta al techo gira lento en sobre su eje esperando ver al que provoca tal alboroto, olfatea el viento en varias ocasiones incluso saborea el viento, llega a su nariz un olor familiar, era casi igual al que le hizo frente noche atrás, sin perder tiempo va a su encuentro, llega a un fraccionamiento privado aún había luces encendidas de varias casas a pesar de que ya pasaba la medianoche.

Esta vez la noche tiene nubes densas que de vez en vez ocultaban la luna, una de tantas nubes cubre la luna ambos son afectados, quedando en forma humanoide, aun así se puede sentir la tensión, la nube se retira los rayos iluminan los rostros de ambos, las miradas se cruzan la mismo tiempo gruñen, el hocico de ambos crujen Elian se arranca la piel del rostro al igual que el otro hombre, gruñe y aúlla, el otro da unos paso atrás, se erige más alto, eso le importa poco a la bestia parada ante él se lanza dando un zarpazo en el pecho, el lobo gris regresa el golpe dando en el hocico en dos ocasiones se abalanza sobre el lobo negro, lo levanta en peso lo lanza lejos de ahí da un brinco con las “manos” golpea varias veces la espalda da varios golpes en la espalda abriendo heridas y eso lo hace aullar dolor, lo toman con ambas manos lo vuelve aventar lejos , esta vez brinca con la intensión de morder el cuello al llegar a él lo esquiva por poco, logra ponerse en su dos patas, gruñe tan fuerte que las se empieza a escuchar bullicio en las casas, Elián lo toma del cuello lo levanta en peso el otro forcejea dando manotazos a el brazo izquierdo a pesar del dolor con la izquierda da un golpe en el pecho del oponente que aunque no abre en canal si lo hiere en repetidas ocasiones, el lobo gris suelta un desesperado manotazo tiene la suerte de dar en el brazo lastimado abriendo de nuevo la herida por esa acción lo suelta obligándolo a dar varios pasos atrás, para buena suerte de ambos una nube densa cubre la luna, los rasgos lobunos desaparecen dejando ver sus facciones humanas viéndose cara a cara. A pesar de estar medio humanos no pueden articular palabra alguna eso no es impedimento para que se estudien aun sin estar cien por ciento transformados no dudan en enfrentarse de nuevo cuerpo a cuerpo, los puñetazos van y vienen tanto en el rostro como en el pecho abdomen, como era de esperarse la sangre empieza a brotar de la boca, del pecho, espalda incluso se llegan a herir en las piernas la nube se hace a un lado los dos sueltan gritos de batalla, el pelaje negro y gris cubren el cuerpo, las orejas se vuelven puntiagudas ambos bocas crujen al cambiar a hocico, es Elián quien recibe los primeros golpes así como una mordida en el franco izquierdo un zarpazo de desde la fosa iliaca izquierda hasta el hipocondrio derecho, Elián cae de rodillas, el lobo gris castiga la espada de nuevo, da un golpe en la nuca ese golpe fue duro, fuerte pero también fue como un detonante para sacar fuerza de flaqueza al levantarse erguido en dos patas regresa cada golpe recibido hiriendo de igual manera al oponente, este al verse superado vuelve a sus cuatro patas echándose a correr , Elián aun en dos patas va de tras de él pero al llegar a cierta zona cambia a cuatro patas dándole alcance, lo toma de cuello clavando sus colmillos haciéndolo chillar hace por zafarse del agarre sin éxito por lo contrario las fauces se cierran sobre el cuello, Elián no lo suelta hasta que los huesos del cuello cruje dando muerte, se pone en dos patas y empieza aullar para llamar a los suyos, llegan algunos entre ellos Artemisa una loba marrón de ojos grises.

Se fueron todos, él regreso a seguir vigilando, se volvió a echar en vigilia con los ojos cerrados a las dos horas escucho aullidos de dolor, el empezó aullar uno de los suyos había caído y lloraba por eso, sin embargo los ladridos lo sacan de su dolor, se pone atento, le llama la atención que el perro que más está ladrando es el pitbull de Emilia, su ladrido cambia a gruñido otra vez a ladrido y eso alborota a los demás perros caseros, sin rodeos va hasta la casa de ellas pero no ve nada ni huele nada pero eso no lo tranquiliza por lo contrario le pone nervioso cree que los golpes arruinaron su olfato, se queda quieto no mueve ni un musculo de la nada es aventado contra la ventana principal de la casa de Secundina, ambas gritan, Emilia corre a la habitación de su mamá cerrando con llave la puerta, toma el celular llama a la policía, Secundina esconde a su hija en el closet, sale de la habitación poniendo seguro por dentro a la puerta se queda helada al ver a los lobos pelando, en el patio apache no deja de ladrar, el lobo negro va ganando hasta que el lobo blanco cambia de forma obligando al negro a cambia, Elián ya está cansado y aun herido, trata de salir de la casa para pedir ayuda pero no puede esta entre la espada y la pared, Secundina hacer por entrar a su habitación sin poder lograrlo, el lobo negro aúlla de dolor al ser mordido es el rostro, está por recibir otra mordida pero un batazo a la cabeza del lobo blanco detiene el certero ataque, la ver lo que hizo secundina retrocede muerta de miedo con sosteniendo con ambas manos el bate enfrente de ella cierra los ojos al ver que una garra le va a dar en alguna parte del cuerpo, un chillido y un gruñido la hacen estremecerse, otro gruñido, otro chillido por ultimo un aullido, silencio abre un ojo primero, después otro ante ella parado el lobo blanco que la ve directo a los ojos, las piernas no le responden a la orden de moverse por lo contrario de sus manos cae el bate, Elián se acerca tanto a ella que invade su espacio personal, gruñe, ella cierra de nuevo los ojos, acerca el hocico a el rostro olfatea el cuello, aunque ella está aterrada no puede pasar por alto que ella está en celo, pasa la lengua por el cuello eso lo hace salivar, ella abre la boca pero el grito no le sale, hace una mueca de horror y asco cuando la legua de él pasa por los labios de ella por fin suelta un grito de terror eso vuelve en sí al lobo se va de ahí llevándose el cadáver, ella cae de rodillas sin poder moverse ni articular palabra.

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