Capítulo cuarenta y siete
Un bufido salio de sus labios mientras subia las escaleras, cuando dejaria la vida de joderla. Acaso no habia hecho suficiente ya con ello, se paso una mano por el rostro antes de continuar con su camino, estaba arta de que todo le saliera mal, de que la misma vida le estuviera tocando los cojones de forma insistente.
-Sólo dos horas -masculló para sí Norma subiendo las escaleras.
Cuando llegó al sexto piso, se detuvo en la recepción y tomo aire tratando de que sus pulmones se estabilizaran, sentia que respiraba fuego. Miro a la enfermera que estaba detrás del mostrador y hablo.
-¿Donde están los...