Capítulo cincuenta y cinco
El primer pensamiento de Norma fue si podría caminar bien cuando se levantara, pensó dejando ir un suspiro, elevo su mirada hacia el rostro de su esposo y sonrió, las facciones de él eran suaves, de una persona que estaba satisfecha y como no si le había dado por donde le dio aunque bueno el no sufriria las conscuencias de tener sexo anal, se deshizo del brazo que le rodeaba la cintura y salió de la cama con suavidad tratando de no despertarlo, todavía se encontraba avergonzada por sus gritos.
No queria pensar que los invitados pudieran haberla escuchado, que sus hermanos la hayan escuchado, se...