Escucho nuevamente el llanto de Matthew, abro los ojos y aun esta oscuro, me giro y el reloj marca las tres y doce minutos, me levanto aun dormida para preparar el biberón del bebe, desde que llegue hace cuatro días no sé lo que es dormir por más de dos horas. Arrastro mis pies hasta la habitación mi hijo, lo cargo
- ¡Sshh! ¡Sshhh! Sé que tienes hambre Matt, ya voy a preparar tu biberón
Coloco a Matt en su silla y procedo a preparar el biberón, saco la pequeña olla, la lata de leche para bebes recién nacidos y comienzo a prepararlo con los ojos cerrados, el llanto de...