Mariana.-
- ¿Es raro que estés aquí sola? y no guindada del cuello de tu amor
- No estoy de humor para tus ironías León, han pasado dos años y no he podido concebir un hijo
- A lo mejor tener un hijo no está en tu destino - Sonrío irónicamente-
- Amaneciste muy filosófico, pero creo que tienes razón, estoy pagando todo el daño que he hecho hasta ahora, le quité su hijo a una madre y si asumimos que dios existe seguramente me está castigando
- ¿Y entonces que hará? ¿Se rendirá? -Me quedo en silencio observando el mar-
- Lo intentaré una vez más y si no...