-¡Helenaaaa!- gritó Sebastián desgarrándose la garganta.
Katlyn observó desde el suelo con expresión de horror cómo Helena y Alan caían del balcón, quiso levantarse, pero el dolor la venció.
Sebastián corrió con todas sus fuerzas hacia el balcón, con sus lágrimas nublando sus ojos negros por la conmoción de seguramente haber perdido a su amada, porque nadie sobrevive a un piso 27.
Se asomó con el cuerpo temblando del horror por la tragedia, esperando encontrarse con las siluetas bajo la fuerte tormenta de los cuerpos contra el suelo abajo a lo lejos.
Pero cuando su rostro se asomó por la cornisa, solo se encontró con el cuerpo inerte de su...