Elizabeth
A primera hora de la mañana Alfred tuvo que marchar hacía la oficina de urgencia, yo aproveché para ver el estado de nuestros hombres.
Francisco había sido muy mal herido, mientras que el resto se encontraba fuera de peligro.
Ayer me asusté mucho cuando ví su herida, si fuera un simple humano no hubiese sobrevivido a algo como eso. Los que han hecho ésto tienen que pagar.
Anoche hemos tenido una larga charla con Alfred después de pasar una noche de tanta pasión. Una sonrisa se dibuja en mi rostro al repasar lo que sucedió con el hombre que amo, amo sus besos y caricias, la forma en cómo...