El olor a hierro atrae a los que se ocultan en la oscuridad, no tengo miedo porque no estoy sola. Desde aquí puedo escuchar un fuerte gruñido que paraliza a las almas inquietas.
Los vampiros presienten sobre el peligro que los aguarda, no podrán escapar han cometido un error al venir aquí.
-Hola Elizabeth, nos volvemos a encontrar, se escuchó una voz muy conocida, me quedé en silencio tratando recordar a quien le pertenece hasta que luego decidió mostrar su rostro.
-Gabriel... ¿qué haces aquí?
-Vine a buscar lo que me pertenece, hablo con tanta calma como si tuviera el control de la situación, aún así no me dejé intimidar,...