Audrey Johnson
Me siento en mi silla, abriendo el portátil, distraeré mi mente, no quiero pensar en Ross, o en ese beso que me dio, no quiero ni siquiera pensar en lo que debo hablar con Neith.
Exhalo fuerte para calmar los latidos de mi corazón que son acelerados, y me pongo a revisar los correos que me llegan y los que le llegan a mi prometido, se que él ni siquiera se pone a revisarlos, ya me acostumbré al papel de secretaria.
Voy bajando, algunos solo son estadísticas de crecimiento empresarial, otros solamente nominas de empleados, también encuentro de la próxima consulta médica que será un día antes de...