Audrey Johnson
Miro la cara de molestia de Neith que se intercala entre Ross y yo
—Nada cielo— respondo tranquila, para que sepa que nada sucede y procedo a contarle todo lo que ha pasado con Hugo mientras se sienta en la mesa y terminamos almorzando en la cafetería.
—¡Vaya! Entonces tenemos que marcharnos a Miami y proteger s Sara, así también nos ponemos con lo que falta para la boda— me agarra la mano y la aprieta un poco —Y gracias por defender a mi prometida Boulfour, te debo una grande. Con respecto a la empresa…
—Yo me encargo— lo interrumpe Ross —no te preocupes por eso, estaremos en...