Audrey Johnson
Me levanto con el sonido de mi móvil, miro la hora de mi reloj despertador antes de atender, y noto que son las 3 am, frunzo mi ceño y miro quien llama, es Sara. Al ver su nombre, las alarmas de mi cabeza se disparan y me incorporo para atender
—¿Qué pasa? ¿esta todo bien?
—¡No! Audrey, rompí fuente a las 12 y tengo contracciones seguidas.
Me levanto como un rayo, pese a no haber dormido mucho
—¿Por qué carajos no me avisaste?— agarro un vestido y me lo coloco enseguida junto al calzado
—porque sabia que estabas preocupada buscando a tu esposo, he leído que estas contracciones...