Vicenzo.
Esto es arte en su máxima expresión.
Ellie se sonrojó ante mi petición, y a pesar de todo, en realidad ese era mi deseo.
Siempre me ha fascinado pensar en tenerla bajo mi poder, y cuando lo pude hacer , toqué las estrellas sin llegar al cielo.
—Vicenzo...—murmuró, tomando con sus dedos el dobladillo de su buzo de cuello alto. Pensé que iba a cumplir con mi pedido, pero, soltó su ropa y me miró —Ni siquiera pienses que voy a hacer eso cuando te acaban de operar hace tan solo un par de horas. Al menos, espera hasta mañana para ser un completo pervertido.
—No decías lo mismo...