Una semana después, Kiara aterrizaba en su jet privado en Roma.
Ya el personal la esperaba para llevarla a uno de los hoteles de su padre.
En el trayecto a su destino, sus recuerdos no la dejaron ni un momento.
Llegó al hotel, recibió su llave electrónica, tomó el ascensor que la llevó a su suites, cogió su celular y llamó al detective par pedir que envíen la información de sus amigos.
Fue al baño y bajo la lluvia artificial los recuerdo llegaron.
Flash back
Llevo la copa a Donatello con el contenido, el corazón me retumba en mi pecho, mi cuerpo tiembla, un ápice de arrepentimiento llega a mi...