—¿Qué haces aquí, Angelica? —preguntó Amber con el ceño fruncido. Aunque era mujer de Andrea, le daba mucha vergüenza abusar de la confianza y dejar que personas fueran a esa casa a molestar.
—Ámber hermanita —exclamó Angelica abrazando a Amber con fuerza.
Amber se quedó inmóvil. Angelica nunca había sido amorosa con ella, y muchos menos le decía "hermanita" al menos que fuera por sarcasmo.
—¿Qué pasó? ¿Ocurrió algo? —preguntó de nuevo Amber, tratando de quitar a Angélica de su cuerpo.
No sabía por qué, pero la actitud de ella no le gustaba para nada, y la hacía sentir incómoda.
—Lo siento mucho Ámber, sé que no fui buena contigo,...