A pesar de que Luna le había propuesto masajearle la espalda, no quería decir que fuera un proceso fácil de hacer. Los músculos de Lord eran duros a pesar de que él estuviera relajado debajo de ella. Tenía que hacer bastante presión para sentir que hacía algo.
De todas formas, escuchaba como él gemía ligeramente con los ojos cerrados ante el toque de ella. Bueno, podía decir que le gustaba.
Ella tampoco estaba en una posición muy cómoda. La diferencia de tamaños entre los dos era bastante considerable por lo que sus piernas abiertas a cada lado de su cintura le dolían un poco. Sin embargo, y a pesar de...