El hombre que acaba de entrar los observa con mucho interés, muestra una sonrisa de burla, mientras que Imanol lo fulmina con la mirada.
—¿Qué haces en mi empresa? —Cuestiona acercándose a él y colocando a la chica detrás de su espalda.
—¿No me vas a presentar a esta belleza? —dice el hombre con tono de picardía sin despegar la mirada que ha puesto con interés en Jandé.
—Vete, sal de mi oficina en este momento y no vuelvas a poner un pie en mis empresas.
Luego de una fuerte disputa entre Imanol y el hombre que llegó sin invitación, finalmente y gracias a la intervención de Jandé, los aires se calmaron. Ese es uno de los contrincantes de Imanol. Desde que estaban en la universidad estudiando, se convirtieron en rivales y todo por problemas entre los padres de ambos.
—He regresado al país, me haré cargo de las empresas de mi padre y créeme que te haré pedazos en los negocios. —le advirtió el hombre antes de marcharse.
Imanol le explicó a la chica el motivo de su enemistad, también le volvió a decir que en su casa estará mejor, y más ahora que su enemigo jurado ha vuelto y está dispuesto a quitarle todo lo que posee.
Jandé aceptó irse a vivir bajo el mismo techo que Imanol, pero lo que nadie sabe es que duermen en habitaciones separadas. En la empresa siempre se tratan como jefe y asistente; esa es la primera de las reglas que estipularon en el contrato que ambos realizaron a su gusto el día en que decidieron aventurarse en esta gran farsa. Sin embargo, Imanol siempre la molesta y le pide que lo llame por su nombre y se elimine ese punto en el acuerdo.
La madre de Imanol sigue mostrando molestias de salud, ahora dice que su nieto le dará fuerzas para seguir con vida y desea estar presente en su nacimiento antes de ella morir.
―Hijo, he visto que mi nuera ha salido de la habitación de invitados, ¿acaso se han peleado y ahora están disgustados? ―interrogó con preocupación la señora.
―Eh, no, mamá, ella estaba echándole un vistazo a esa habitación porque será la de nuestro hijo y la tenemos que remodelar. ―Mintió Imanol.
―Entiendo, hijo. Me alegro de verte tan feliz, sabes que eres lo más importante en mi vida, pero siento que hay algo que te hace falta para que tú seas feliz. Es por eso que esta noche le pediré a nuestro chef que prepare una cena muy especial.
―¿Qué estamos celebrando, mamá?
―Quizá esta sea la última cena que compartas con tu madre en vida, así que relájate y no mortifiques a tu mente bondadosa. —finalizó la anciana.
Imanol se despidió de su madre y se fue a la empresa. Ha regresado solo por unos papeles que se le habían olvidado y por eso la señora aprovechó a exponer su inquietud.
El divorcio entre Jandé y su esposo ya está en proceso, solo que este no se encuentra por ningún lado y eso pone de los nervios a la chica porque sabe que en cualquier momento aparecerá y ahora al darse cuenta de que no está en casa se niegue a firmar el divorcio y la cosa será mucho peor cuando se entere de los rumores de que “está embarazada”
Ahora no le preocupa el hecho de que le quiera quitar parte de sus bienes o aquella cantidad de dinero que le pidió por la fotografía. Imanol le ha prometido que él se encargará de todo ese proceso sin que a ella le afecte.
Al llegar a la oficina, puso al tanto a Jandé sobre la cena que su madre le ha mencionado, le comentó estar preocupado porque es raro que ella actúe de esa forma tan misteriosa.
―Es probable que ella quiera celebrar el hecho de que serás padre. Quédate tranquilo, no es nada grave, estoy segura. —le consoló.
―Sí, debe ser eso. Por cierto, tendremos que buscar la forma de que tú ya no duermas en la habitación de invitados porque estamos corriendo el riesgo de que ella nos descubra.
― Jamás dormiré a su lado si es lo que pretende, jefe. ―Se defendió entre nervios mezclados con molestia, pues teme que él quiera irrespetar la segunda regla del contrato. Prohibido tener relaciones sexuales.
―Bueno, he estado pensando en eso y creo que lo único que se puede hacer es que tú te quedes a dormir en la cama y yo en el sofá, aunque me costará un mundo adaptarme, sumándole el dolor de cuello con el que amaneceré cada día. ―Bromeó.
Los chicos sonrieron, la madre casi los ha descubierto y ahora lo más lógico es dormir en la misma habitación y así evitar cualquier descuido que le pueda ocasionar tristeza a la anciana.
Horas más tarde…
―Estoy desesperado, siento que las horas están pasando de volada y ya se acerca el momento de marcharnos a casa donde mi madre nos espera con la sorpresa. ― Comentó Imanol, llegando a la oficina de la chica.
―No entiendo por qué le pones tanta atención a eso, entiende que es una cena normal, que quizá hace tiempo no la tengas con ella y por eso te causa estrés.
―¿Tú no te sientes nerviosa?
―¿Por qué debería? Estamos a salvo, jefe, no hay de qué temer.
―Ya deja de llamarme jefe, ahora para ti soy Imanol.
― Ja, ¿y no prefieres que aquí en el trabajo te llame amorcito y te tome de la mano frente a todos? ― preguntó con palabras sarcásticas.
―Uf, eso sería magnífico.
―¡Qué!
―Es broma, Jandé, no todo lo que digo o pienso es en serio, y menos cuando la conversación se trata de ti.
Imanol se quedó por unos segundos con la sonrisa embobada observando a su asistente. La atracción que siente por ella cada día va creciendo aún más. En varias ocasiones se ha visto tentado a confesarle lo hermosa que se ve a sus ojos; sin embargo, hay algo que lo detiene y eso es que el jefe siempre se tiene que dar a respetar en la oficina.
―¿Qué me ves, acaso te gusto? ―Bromeó la chica al percatarse de que Imanol la observa con una sonrisa de lado.
―Ni que fueras una mujer bonita, además…
―Cállate, no sigas. ―Le interrumpió.
Ha sido solo una puta broma la que te he hecho y tú… tú me has ofendido al decir que soy una mujer fea, claro, quién se va a fijar en mí si soy una simple asistente que está casada y en proceso de divorcio con un hombre que no la valoró como esposa ―reveló la chica, con una fuerte punzada en el corazón.
―¡Jandé, por favor, detente! —suplica al ver que ella se aleja con furia y dolor en sus ojos llenos de lágrimas.
―¡Vete a la mierda, Imanol, y ni creas que me prestaré a tus juegos sucios! ¡Renuncio!