Recuerdos del pasado pasaban frente a mis ojos.
Recordaba el tiempo en que Fernando empezó su hospital y enfrentó una protesta violenta de los familiares de un paciente.
Mientras uno de ellos levantaba un palo para golpearlo, yo me interpuse en el momento crucial y recibí el golpe en su lugar.
El dolor intenso y las heridas me causaron una conmoción cerebral moderada, y aún conservo la cicatriz en mi cabeza de aquel tiempo.
Durante ese período, Fernando vino todos los días a cuidarme, aplicando personalmente mis medicamentos.
Me encantaba su rostro tierno y apuesto, y finalmente nos enamoramos.
Siempre acariciaba suavemente mi cicatriz en la cabeza y me besaba....