Tres meses habían transcurrido desde la fatídica muerte de Adara, todo había quedado como ella quería. Un accidente por exceso de velocidad, habían perdido el control del auto y habían terminado cayendo por el precipicio, le frustraba el hecho de que hubiese querido contarle a todos que James Miller era un desgraciado abusador de mujeres, pero no quería dañar la imagen de Adara, que se vería indudablemente afectada al desenmascarar a James.
La carta, había terminado al final de su caja fuerte, no se atrevía a quemarla o romperla, esas palabras eran muestra de que Adara lo había amado relamente y la traición que había experimentado, no era una traición...