Dos años y medios habían trancurrido desde la llegada de Axel a sus vidas y todo parecía ser aún más feliz desde entonces, de ser eso posible, ya que cuándo pensaban que no podían ser más felices, justo vivían cualquier experiencia que les otorgaba más dicha.
Gianna y Melly, habían abierto su propio restaurante tal y como lo habían planeado, y tras mucho esfuerzo seguían trabajando al máximo por darle cada vez más crecimiento a su negocio.
Regina, había ido a vivir con ellos, y desde ese momento el penthouse se había llenado de llantos y risas infantiles, lo cual resultaba de los más acogedor, Gianna y Alexander, habían llegado...