Phillipe ha hecho un trabajo increíble: mi pelo nunca ha estado tan brillante, y los rizos largos y marcados flotan libremente, apenas sujetos a un lado de la cabeza por una peineta joya. A Nick le encanta que lleve el pelo suelto.
También le encanta que vista de encaje.
Me acerco a la puerta, donde cuelga mi vestido, y admiro el intrincado encaje, mucho encaje, y las explosiones de diminutas perlas cosidas aquí y allá. Sonrío. Se le va a cortar la respiración. Es un vestido de novia muy sencillo, con tirantes delicados, la espalda escotada y la cintura ceñida. Mi señor va a caer rendido de rodillas.
Elegancia sencilla....