—Toma. —Me pasa una copa de vino. Se la agradezco y prácticamente me la bebo de un trago. Me hacía mucha falta—. Ya está aquí el taxi.
Dejo
la copa vacía a un lado y sigo a Lucas hasta el taxi.
Estoy
deseando que llegue esta noche para recuperarme, pero paso por alto el hecho de
que pretendo recuperarme de unos cuantos encuentros apasionados con un hombre
apasionado, no de la ruptura de mi relación de cuatro años con Jackson.
Es
curioso. La verdad es que en ningún momento sentí la necesidad de salir y
ponerme hasta las orejas de alcohol cuando él y yo lo dejamos.
Entramos
en el...