No sé cómo calificar su tono.
—Sí. —Intento mantener la serenidad, pero no tengo ni idea de adónde se dirige esta conversación, y estoy empezando a ponerme de los nervios.
—Addison, va a hacer que lo necesites, y después te abandonará. Aléjate de él ahora que aún puedes —dice, y cuelga.
Me quedo ahí plantada con el teléfono de Nick todavía suspendido junto a mi oreja, mirando hacia todas partes totalmente saturada de nuevo. No puedo alejarme. Ni ahora ni nunca. Además, él no me lo permitiría. Y no quiero hacerlo. Intento convencer a mi cerebro de que sólo está celosa, de que todas esas mujeres se sienten despechadas porque...