—No pasó nada. Lo recuerdo todo hasta que él llegó. —Miro a Nick—. Me acuerdo de todo —repito con voz temblorosa. Estoy temblando.
Me acaricia la mejilla con la palma de su mano.
—Lo sé. Te creo.
—De acuerdo. Sus constantes vitales están bien —me informa el doctor Manvi—. Le dolerá la cabeza un rato, pero eso es todo, se recuperará. En cuanto tenga lista el alta podrá irse.
—¿Cuánto tiempo tardará? —pregunta Nick, furioso de nuevo.
—Señor, estamos en el centro de la ciudad y es sábado por la noche. No tengo ni idea.
—Voy a llevármela a casa ahora mismo —dice Nick con absoluta determinación. Lo miro y...