¿Qué hace? Toma el aro de goma negro, empieza a deslizarlo por su erección y de repente lo entiendo todo.
—¡De eso, nada! ¡Si yo no puedo usar artefactos que funcionen con pilas, tú tampoco! —grito, irritada, pero Nick no me hace caso—. ¡Eh! —grito de nuevo.
Mantiene la vista fija en sus manos, tira del aro hasta la base de su erección y coloca bien la bala en el tronco. Dejo escapar un bufido y echo la cabeza hacia atrás para apoyarla en la almohada mirando al techo. ¡Quiero hacerlo! Incluso sin mirar a la divina criatura que tengo encima de mí, en lo único que puedo pensar es...