Emely miró las llamadas, pero no se atrevió a responder, Adrien por su parte no le quedó más que marcharse a casa y meterse a la cama, lleno de angustia, recordando cada momento compartido con ella, y en lo que ahora Renata había confesado, cada vez sentía que estaba más cerca de encontrar la verdad, pero los compromisos que su madre le estaba imponiendo parecían ser una piedra en el camino. Le dolió mucho imaginar cómo Emely había sufrido tanto desde que era una bebé al ser abandonada por Renata.
— Perdón por lo que te ha dicho mi madre, está muy asustada por lo que ha sucedido — escribió...