POV ZAHIRA
-Estás tan hermosa, como siempre -dice Edward esbozando una sonrisa pícara.
-Y a tí lo cínico e hijo de puta no se te quita ni porque te vayas a casar -replico con cierta molestia en mi voz.
Tengo ganas de arrancarle la cabeza, pero me contengo.
-Veo que no has dejado de pensar en mi -me dice en ese tono malditamente sensual que a él lo caracteriza, ese que me hacía sucumbir, pero esta vez ya no funcionará-. ¿Tanta falta te hago? -pregunta con cinismo y cada partícula de mi ser vibra por la ira.
-Oh...por favor...-bufo colocando mis ojos en blanco -. Ya quisieras tú que yo...