Chapter 6 Sus piernas

Chapter 6 Sus piernas

Por Leonardo

Apenas se fue esa chica, la que me recomendó mi hermana, yo estaba feliz de haber encontrado lo que buscaba.

No recordaba haberla visto, mi hermana siempre andaba con una chica rubiecita, pero tampoco recuerdo bien su cara, eran criaturas y nunca le prestaba atención a sus amigas.

Aparte de ser chicas muy jóvenes, yo no estoy para hacerlo el novio a alguién, no quiero tener nada serio, ni novia ni nada, solo señoritas ocasionales con las cuales poder divertirme, por un tiempo relativamente corto, es decir que las citas se no llegan a contar con los dedos de mis manos.

Por las dudas que me pase como a Ricardo con la otra hermana de Javier, ella era hermosa y Ricardo sabía que Gabriela babeaba por él, la cagada es que le hizo el novio, sin serlo, hasta que Gabriela lo encontró en la oficina, cogiendo con otra.

Es que a Gabriela tampoco podía tratarla como a cualquier otra mujer, era la hermana de un amigo…y con eso se complicó todo.

Creo que después de perderla a Ricardo le costó tanto olvidarla, al principio él pensó que todo iba a estar bien, que era una chica más en su haber, pero cuando se dio cuenta que se había enamorado de Gaby y quiso amigarse y ella lo mandó a volar.

Nunca hablamos demasiado de ella, aunque cuando la nombró hace un rato, noté cierta emoción o ansiedad en su voz.

Es muy loco que la chica tan fea que va a ser mi secretaria sea hermana de Javier y de la bella Gabriela.

Tiene todo muy claro, sabe que es fea y parece que eso no la hace sentir menos.

Lo tiene asumido.

Lo que me llamó la atención es esa peluca que usa, su cabello no puede ser mucho peor que esa peluca, a lo mejor estoy equivocado y de verdad está llena de complejos y se esconde detrás de esa peluca.

El tema es que es universitaria, domina varios idiomas, más de los requeridos y es fea.

Voy a llamar a mi hermana para saber que tal es como persona.

-No vas a poder ir con ella a alguna gala importante, sin pasar vergüenza.

Me dice mi socio.

Aparte de fea, Denis se viste como un espantapájaros, con ropa pasada de moda, creo que nunca vi personalmente a nadie vestirse así, recuerdo haber visto fotografías de mis abuelas con ropa similar…

Ni siquiera, Denis mezcla estilos, no combinaba la blusa con la pollera, tal vez por eso parecía un mamarracho.

-Si es muy importante, le digo a mi hermanita que me acompañe.

Decididamente eso voy a hacer.

Pasó la semana, la chica fea comenzó a trabajar con nosotros.

El jueves, cuando vi a mi hermana en casa de mis padres, recordé preguntarle cómo es como persona.

Mi madre me miraba bastante mal.

Ya sé que no le gustaba nada que distinga así a las mujeres.

-Pero ella es fea de verdad y lo tiene asumido.

Le digo, tratando de convencerla que no es tan grave dividir a las mujeres en categorías, según su belleza física.

-¿Tenés una foto? No la recuerdo.

Es raro que mi madre no se acuerde de una persona, más siendo tan fea, que solo por eso llamaba la atención y era imposible olvidarla.

Mi hermana le mostró una foto y ella pareció asombrarse.

-¿Pero Denis Blotime no es tu amiga, la que se fueron de vacaciones juntas a Europa?

-No papi, es otra Denis, tenía dos compañeras que se llamaban Denis.

-Siempre creí que tu amiga era la hermana del compañero de secundaria de Leo.

Insiste mi padre, mientras que terminamos de cenar.

La cara de mi hermana estaba como una piedra y me dio la sensación que mentía en algo, mi padre estaba confundido y no se confundía nunca.

-Esa Denis sí es hermana de Javier, pero mi amiga no.

-Tengo un matete en la cabeza.

Dijo mi padre, muy confundido.

Mi madre tenía una sonrisa más abierta de lo normal.

Mi hermana cambiaba de tema a cada rato.

-Lo que te voy a pedir, si llego a tener alguna reunión importante, es que me acompañes vos, con ella pasaría vergüenza.

-¡Leonardo!

Me grita mi madre.

-Mamá, no tenés idea como se viste, parece una señora mayor, usa una peluca, porque dice que tiene un cabello horrible, pareciera como que esconde algo y los anteojos son más feos que los de Harry Potter.

-¿No decís que es hermana de Javier? Tiene muchísimo dinero, se podría vestir mejor.

Insiste mi padre.

-Cierto.

Me quedo pensando en el auto que maneja…

-Siempre tuvo mal gusto para vestirse.

Dice mi hermana.

Eso puede ser, que sea millonaria no significa necesariamente que tenga buen gusto o que sea elegante.

Estoy llegando a la oficina y una de las chicas de compras, se me acerca con una sonrisa provocadora.

-¿Te puedo mostrar unas planillas?

-Sí, vení a mi oficina.

Pasa por delante mío en el ascensor, mierda, que culo que tiene, pensé, aunque no era rubia, era morena, pero era preciosa, veremos, a lo mejor solo me quiere mostrar las planillas de las que habló, aunque rara vez me equivoco, ésta quiere guerra.

La camisa estaba abierta hasta pasado el inicio del escote, muy pintada para la hora, una minifalda bastante corta, tacones altos, piernas agradables…

Ya me empecé a calentar por lo que vendría...

Llegamos a mi piso, Denis tenía las piernas sobre el escritorio, con la pollera media enrollada en sus muslos, por la posición, había quedado así y ella estaba, con la silla que tiene ruedas, inclinada hacia atrás, un peligro, si se corría la silla, terminaba en el suelo, cuando me acerqué me olvidé de la chica que estaba conmigo y creo que de todo lo que existía, sus piernas eran simplemente perfectas.

Bronceadas, depiladas, torneadas a la perfección.

No podía apartar la vista de ellas, queriendo que su ridícula pollera se mueva y ver más aún.

-Buenos días.

La saludé sin dejar de mirarla.

Pegó un salto, se puso colorada, me di cuenta por sus orejas, no por su cara, ya que tenía esa capa de maquillaje totalmente pasado de moda, que impedía ver sus facciones claramente.

Se acomodó rápidamente en el escritorio.

-Buenos días señor, lo siento, me estaba concentrando para traducir una frase de chino a castellano y…

Comienza a disculparse por la posición en que la encontré.

-No te preocupes.

Le dije cuando se acomodó, dejándome muy confundido por la perfección de sus piernas, ¿Porque las escondía?

Hacía mucho tiempo que unas piernas de mujer no me sacan el aliento, nunca pensé que Denis pudiera esconder semejante espectáculo debajo de esas polleras tan pasadas de moda.

La chica que trabajaba en el primer piso, la miró con desprecio.

-Pasá…

No recordaba su nombre, tampoco era necesario.

-No sabía que tenías secretaria nueva.

Era raro que no supiera, ya que la fealdad y la forma de vestir de Denis, era el comentario de todo el edificio.

No me gustó descubrirla en una mentira tan pueril.

-¿Qué me querías mostrar?

Le digo guiñandole un ojo.

Se acercó con las planillas en la mano y se inclinó provocativamente sobre el escritorio.

Miré su escote y ella sonrió.

-Si querías una secretaria, hubieras preguntado en el edificio...yo podría…

-Necesito que hable 4 idiomas, que sea licenciada en administración de empresas o contadora y que sea fea, y vos no cumplís esos requisitos.

Pensé que se iba a ofender por la parte intelectual, en cambio me preguntó si la consideraba atractiva.

Listo, terminamos haciéndolo, no sin antes aclararle que no era una relación, sino algo de una sola vez.

Parecía que entendía clarito lo que le dije.

-No es acoso sexual, es solo un intercambio momentáneo.

Le aclaré otra vez, por las dudas.

Hacía rato que no me metía con alguien de la oficina, tampoco iba a dejar pasar la oportunidad.

La tenía lista y en mi escritorio.

-Denis, que nadie me interrumpa.

Le avisé por el intercomunicador.

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