Por Denis
Estoy furiosa con Leonardo, si no los interrumpo, a lo mejor termina acostándose con ella, me sentí insignificante, usada, herida, lastimada, mi amor propio no existía, estoy colérica, más con la azafata.
Odio a esa mujer.
Me había besado y luego besó a esa mujer.
No sólo me besó…me tocó mucho, nadie me había tocado así jamás.
Me encerré en el dormitorio y gracias a Dios aguanté las lágrimas delante de ellos.
Cuando me tranquilicé, le mandé mensajes a Angy, no quería hablar porque ya no sé si la azafata me puede espiar.
Mi amiga del alma me llamó.
Charlamos un poco, pero hablamos en clave, por las...