El salón era muy elegante, ventanales de vidrio hasta el suelo, alfombras deslumbrantes en rojo, la tarima con un piso reluciente, a los lados enormes arreglos florales y montón de sillas doradas, jamás había imaginado que podía estar en un lugar así, que realmente tendría la oportunidad de obtener el premio Fotomodel, tan deseado por la mayoría de fotógrafos del país. Fue algo supremamente agradable, sentía cosquillas en mi estómago, y no sabía si era por tener al hombre más guapo a mi lado o por la ansiedad que me daba escuchar mi nombre en aquel bello salón.
— Ella es Lisa Miere, fotógrafa de mi agencia y ganadora del...